Desengrasante para metales: cuánto diluir
Cómo elegir la dilución correcta del desengrasante según el metal, la pieza o el motor para limpiar a fondo sin dañar la superficie.
Por qué no existe una sola dilución para todos los casos
Un error frecuente en talleres y plantas es usar la misma proporción de desengrasante para todo: una pieza de motor con grasa reseca, una campana de cocina industrial y un lote de piezas que sale de una lavadora rotofinish no tienen el mismo tipo de suciedad ni la misma tolerancia del material. Diluir "a ojo" o copiar la receta de otro cliente termina en dos escenarios típicos: gastás más producto del necesario o no levantás la grasa en el primer pasaje y repetís el proceso dos o tres veces.
La dilución correcta depende de combinar cuatro variables. Entenderlas te permite decidir con criterio antes de comprar y antes de aplicar.
Los cuatro factores que definen la dilución
1. Tipo de contaminante. No es lo mismo grasa de cocción carbonizada que residuos de petróleo o aceites de mecanizado. Cada uno reacciona distinto al desengrasante y necesita distinta concentración de producto activo.
2. Material de la pieza. Acero, aluminio, bronce y aceros inoxidables no toleran igual una concentración alta. Una dilución que funciona perfecto en una pieza de acero puede ser excesiva para una pieza de aluminio.
3. Método de aplicación. Inmersión, spray, cepillado manual o proceso en máquina (como una rotofinish) requieren diluciones distintas porque el tiempo de contacto y la fricción mecánica cambian.
4. Tiempo de contacto disponible. Si tenés poco tiempo de proceso, generalmente necesitás mayor concentración. Si podés dejar actuar el producto más tiempo, una dilución más económica puede rendir igual.
Paso a paso para definir la dilución en tu taller o planta
1. Identificá el contaminante principal. Grasa carbonizada, hidrocarburos, aceites de corte, óxido superficial: cada uno pide un producto y una concentración de partida distinta. 2. Hacé una prueba en un sector chico. Antes de aplicar en todo el lote o toda la superficie, probá en una zona acotada y evaluá el resultado después del tiempo de contacto recomendado en la ficha técnica del producto. 3. Ajustá según lo que veas. Si la grasa no se disuelve del todo, subís la concentración de a poco. Si el producto actúa rápido y sin esfuerzo, podés bajarla y ahorrar en el próximo pedido. 4. Documentá la dilución que funcionó. Anotá la proporción, el método y el tiempo de contacto para repetir el proceso sin volver a probar cada vez. 5. Enjuagá según corresponda. Un enjuague insuficiente deja residuo de producto sobre la pieza, lo que afecta terminaciones posteriores como pintura o fosfatizado.
Casos típicos según superficie
Cocinas industriales, campanas y grasa carbonizada
Cuando la grasa lleva tiempo acumulada y se carbonizó por el calor, necesitás un producto pensado específicamente para ese tipo de suciedad. El DESENGRASANTE Alto Poder está formulado para superficies con grasa carbonizada en cocinas industriales y campanas, donde un desengrasante genérico suele quedarse corto.
Piezas y motores con residuos de petróleo
Si trabajás con piezas que salen de mantenimiento mecánico, motores o equipos con contacto directo con hidrocarburos, el contaminante no es grasa de cocción sino residuo de petróleo, que se comporta distinto y requiere un producto específico. Para estos casos existe DESPETROL, desarrollado puntualmente para residuos de petróleo.
Piezas metálicas en proceso de rotofinish
Cuando el desengrase forma parte de un proceso de acabado en máquina, la dilución también depende del equipo. El DETERGENTE P/ROTOFINISH está pensado para lavadoras rotofinish, donde el producto tiene que funcionar en conjunto con el proceso mecánico de la máquina y no solo por acción química.
Errores comunes que encarecen el proceso
- Usar la misma dilución para superficies y contaminantes distintos.
- Saltear la prueba en un sector chico antes de aplicar al lote completo.
- No registrar qué dilución funcionó, lo que obliga a probar de nuevo en cada turno.
- Enjuagar de forma insuficiente y arrastrar residuo a la siguiente etapa del proceso.
Cuándo conviene consultar antes de comprar
Si tu planta maneja distintos tipos de piezas, metales y contaminantes en simultáneo, definir la dilución por prueba y error consume tiempo y producto. En FEMAVI llevamos más de 50 años desarrollando fórmulas propias para más de 20.000 clientes industriales, y podemos orientarte sobre qué producto y qué punto de partida de dilución conviene para tu caso puntual. Hacemos entrega en 48 horas en AMBA, así que podés resolver el reemplazo de stock sin frenar la producción mientras ajustás el proceso.
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